miércoles, 25 de febrero de 2009

María

Acaban de pasar 5 años. Hemos cumplido nuestro 5º aniversario de amigas y aún tenemos pendiente celebrarlo en el Dino.
Pues sí, para estas cosas menos mal que va pasando el tiempo.
Era el día siguiente a mi cumpleaños y como cada día después de comer estaba sentada al sol de mi ventana-terraza en el sofá-huevo leyendo un libro. Me empecé a encontrar un poco mal y me eché un ratito...lo siguiente que recuerdo fue que me montaron en una ambulancia y abrí los ojos en un box del hospital. Allí me tiré un tiempecito pero por suerte ya pasó.
Hubo algunas anécdotas divertivas de las que me enteré posteriormente. Por ejemplo cuando muchos de los enfermos de mi planta se asomaban a mi habitación para verme o cuchicheaban cuando me veían con mi compañera en la silla de ruedas; pues bien, se corrió el rumor de que yo tenía 18 años y que había estudiado 2 carreras, entonces como era superdotada me había quedado tonta de tanto estudiar. Madre mía, lo que hay que inventar para cubrir las horas muertas en un hospital.
Lo mejor que me llevé de allí fue la amistad de María, mi compañera de habitación, con la llené mis horas y la que me hizo reir( y con la que algún día tuve que compartir comida porque la mía era diferente y estaba más rica). Cada día me dio ánimos cuando estaba de bajón.
Tiempo después estuve yo a punto de perderla a ella debido a un impotante accidente de tráfico. Pero afortunadamente se recuperó.
Por eso hemos hecho 5 años, porque fue cuando nos conocimos y cuando forjamos nuestra amistad, y aunque nuestra relación ha transcurrido entre hospitales y pijamas azules, hemos sabido sacarle el lado bueno a cada situación.
Le mando un besote enooooooorrrme desde aquí y decirle que no me olvido de ella.

No hay mal que por bien no venga, y me alegro de alguna manera de haberme puesto enferma justo en aquel momento, porque si no nunca la hubiera conocido.

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